Maltrato

Hay mujeres que acarrean agua en baldes y bocas, insistí.
Que enjuagan ropa en lágrimas juntadas en bateas de maderas duras
Que ponen la mesa de rodillas cuatro veces al día
Que planchan sábanas empapadas de semen oscuro
Que acunan niños enfermos en mamas de leche ácida
Que amasan pan bajo la mirada acuosa del molinero
Que lavan suelos con sus enaguas almidonadas de polvo.
Hay mujeres, las he visto y ya están en mi vida,
Que repasan botones de camisas de fuerza al borde de cada una de sus mañanas.
Hay mujeres a las que se les quema la sopa
Las plantas de su jardín se vuelven pasto
Las ropas se les aja en sus cuerpos afiebrados
La leche se les sube.
Y ni siquiera Dios las estuvo mirando.

Lilianet Brintrup Hertling

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