RITMO SIN FRONTERAS


En el mundo, sonrisa en paro, se difunde la terrible noticia.
Otra Eva abandera la antorcha de la muerte.


Noticia que se oye y no se escucha.
Una más para folletines coleccionables;
pero esta vez no ha sido con balas, cuchillos o mazas,
esta vez ha sido lapidada hasta ser llevada al Hades
por escalera inconclusa, sin derecho a vuelo.


En la mesa cercana ríen el fermentado chiste
hecho por un cómico urogallo
que yo arruino, sin temblor, con una bocanada de humo.
Pago el café y salgo mascando silencios
que gotean maldiciones sin espacios.


Ritmo sin fronteras.


Mientras los Gobiernos juegan a la bolsa o a la guerra,
la Justicia, con miopía, riega de moscas papeles y sumarios.
Después, sin sentir escalofríos,
los archivan en trenes carentes recuerdos.
El cuervo de turno, acuñado cliché,
escapa, sin asombro, bordeando la inocencia,
venida de un desierto falto de oasis.


Ritmo sin fronteras.


Quizá, me digo- Quizá todo cambie.
Sí... quizá cuando las estrellas hagan novillos
o las palomas rezumen eternidad.

María Carmen Gracia
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