|
SUPERVIVIENTE
Las caricias de un día
se tornaron espinas
y una brecha en tu alma
se entreabrió a su dolor.
Tu mente se ha cansado
de indagar las respuestas...
Y no hay suelo que aguante
el pozo de tus sombras,
ni rayo que ilumine
tu páramo interior.
Rencores, miedos y odios
entretejen penumbras
con un porqué constante
navegando tus ojos.
Perdida en el tumulto
de las iras ajenas,
eres superviviente
en busca de tu luz.
|
|
|